proyecto de ejecución

Proyecto de ejecución versus proyecto básico

Queremos hacer nuestra casa y nos han hablado de un proyecto de ejecución o de un proyecto básico para pedir licencia… Incluso hemos oído algo sobre un proyecto básico y de ejecución. Al final es fácil que pensemos que nos están tomando el pelo o que nos cuentan películas. Pues no, lo cierto es que existen todos esos tipos de proyectos arquitectónicos. Y que cada uno de ellos es una opción posible para diferentes escenarios. Cuando te decidas por hacer tu casa prefabricada nosotros te ayudaremos con el proyecto de ejecución de la misma. De tal forma que para ti no sea un quebradero de cabeza. De todos modos no está de más el saber qué es cada cosa, vamos a explicarlo a continuación.

Proyecto de ejecución o proyecto básico

En ocasiones es posible que un Arquitecto al que confías la redacción del proyecto de tu casa te ofrezca varias alternativas. La redacción de un Proyecto Básico para iniciar los trámites administrativos. Tras ese proyecto básico y como trámite imprescindible para la ejecución de las obras habrá que redactar el proyecto de ejecución. Viendo que cada uno de estos tipos de proyecto sirve para un momento concreto aparece la segunda vía. La segunda vía es directamente lanzarnos con la redacción de un proyecto básico y de ejecución. De tal forma que sirva para los trámites administrativos y para la ejecución de la obra.

Lo cierto es que la decisión de tomar uno u otro camino ha de ser explicada por el Arquitecto. Deberá proponernos las opciones y darnos las razones para seguir uno u otro camino. La decisión debe estar suficientemente razonada. Ahora vamos a ver el contenido de cada uno de estos tipos de proyectos.

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Proyecto básico, el contenido

Con la redacción del proyecto básico se dan las líneas generales y maestras de lo que será nuestra casa. Esta explicación vale tanto para una vivienda unifamiliar como para un edificio de viviendas. Los documentos que se deben incorporar a un proyecto básico son:

  • memoria descriptiva de la edificación. Se indican las características generales de la obra a ejecutar,
  • planos a escala de la edificación. Deberán estar acotados, y comprenden tanto plantas como alzados y secciones,
  • resumen de presupuesto. Un resumen con la estimación global de cada capítulo del presupuesto. Se incluyen en el mismo todos los oficios que van a colaborar en la ejecución de la obra.

Aunque su nombre “básico” puede hacernos pensar en un nivel poco desarrollado, lo cierto es que la redacción del mismo debe se suficiente para la consecución de licencia de obra. En caso de que presente deficiencias la administración que tramita la licencia hará requerimientos al proyecto.

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Proyecto de ejecución, el contenido

A la documentación que se presenta en el proyecto básico se le adjunta otra que desarrollará aspectos concretos de la edificación. Desde la estructura del edificio, pasando por las instalaciones con las que se va a dotar, así como los diferentes detalles constructivos necesarios para la ejecución de la obra. Así las cosas la documentación complementaria al básico que debe tener un proyecto de ejecución es:

  • memoria y cálculo de la cimentación y estructura del edificio,
  • los planos detallados de la cimentación y estructura. Así como los diferentes detalles necesarios para su ejecución,
  • memoria y dimensionado de las instalaciones,
  • los planos y esquemas para la ejecución de dichas instalaciones,
  • un pliego de condiciones técnicas generales y particulares,
  • las mediciones de la obra. Así como el presupuesto de la obra con precios unitarios y con todos los capítulos necesarios.

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Cómo redactar y presentar los proyectos

Pues como ya os hemos indicado podemos hacerlo de dos formas. O bien presentando sucesivamente el proyecto básico y después el proyecto de ejecución. Y de forma conjunta con el proyecto básico y de ejecución. ¿Cómo decidir cuál es la forma más eficaz? Pues dependerá en gran medida de las circunstancias particulares de cada caso. Así las cosas para obras de dimensiones no muy grandes la segunda opción parece la más correcta. Desarrollaremos un solo proyecto, el básico y de ejecución. Lo haremos para ganar tiempo y acortar plazos en la concesión de licencias.

En cambio si la edificación y sus obras son de una envergadura más que considerable, la primera opción puede ser la más eficaz. Mientras que se tramitan los permisos administrativos con el proyecto básico, podremos dedicarnos a confeccionar el proyecto de ejecución. Esta opción también es la más inteligente ante posibles problemas de concesión de licencias.

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